Elevator Pitch: Súbete al ascensor para encontrar empleo
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Elevator pitch discurso del presentación

25 ene Elevator Pitch: Súbete al ascensor para encontrar empleo

Un factor clave del desarrollo de tu marca personal es la comunicación de la misma. Cuando elaboras tu C.V. o un perfil profesional en redes sociales tienes dos grandes ayudas: la propia herramienta, que te indica qué concepto va en cada apartado, y un tiempo ilimitado para reflexionar lo que vas a decir. Aun así, es importante pararse a pensar y tener muy interiorizado cuál es nuestro objetivo profesional.

He hablado en mis anteriores post de la importancia del Networking –esto es, crear una red de contactos a nivel profesional que te puedan ayudar a encontrar empleo y a generar nuevas oportunidades profesionales–. Sin embargo, cuando nos presentamos a un cliente o un potencial contratador normalmente no llevamos ningún discurso preparado. Esto es un error, ya que ese momento y el mensaje que comunicamos puede ser determinante para nuestra carrera. Tendemos a la improvisación, pero en el actual escenario donde prima la competitividad y hay tan pocas oportunidades, no acertar es desaprovechar una preciosa ocasión.

Es por estas razones por las que deberíamos dedicar un tiempo a nuestro discurso de presentación, lo que para muchos es conocido como elevator pitch. ¿De dónde viene este nombre? Pues imagina esta situación: entras en el ascensor y te encuentras al que puede ser un inversor, un cliente potencial, un posible colaborador o tu futuro empleador. ¿Podrías defender tu candidatura en lo que dura el viaje del primer al quinto piso? La clave de lo que tienes que decir es que la finalidad no es vender, sino generar interés sobre tu proyecto, lograr una entrevista o reunión para más adelante.

El primero que utilizó el término de elevator pitch fue Philip B. Crosby en 1980. Literalmente, su traducción es discurso de ascensor y se hizo muy popular en las escuelas de negocios. Actualmente se utiliza, sobre todo, por las compañías emprendedoras o startup con el objetivo de conseguir financiación para sus proyectos. En este caso es indispensable condensar un mensaje que llame su atención desde el primer momento, obteniendo como resultado una entrevista o reunión con esa persona para más adelante.

En el terreno de la selección de personal, el objetivo del elevator pitch no es que nos contraten en unos segundos, sino captar la atención del entrevistador, dejar buena impresión y suscitar su interés para que nos conozcan más. Así, será más fácil que luego nos llamen para concertar una entrevista.

Antes de comenzar a elaborar este discurso de presentación debemos hacernos la siguiente pregunta: ¿Qué marca quiero generar como profesional? ¿Cuál es mi objetivo profesional a largo plazo? Sólo así podremos construir un mensaje que defina nuestra marca personal y consiga representarnos. Para ello tenemos que identificar quiénes somos, cuáles son nuestras competencias, en qué somos buenos, cuál es nuestra experiencia, qué buscamos, y qué podemos aportar a la compañía.

Como cualquier proyecto, se necesita una buena preparación. Si quieres elaborar un elevator pitch efectivo anota estos cinco consejos:

Objetivo: Define el tipo de puesto de trabajo, empresa y sector en el que le gustaría trabajar y enfócate en ello. Tu discurso ha de ser directo, claro y conciso. Investiga y conoce previamente la empresa a la que nos queremos dirigir. Es muy importante personalizar nuestra candidatura, lo que nos permitirá conocer las necesidades de la compañía y definir mejor lo que nosotros, a diferencia de otros, podemos aportar a ella.

Seguridad: Ensaya tu discurso antes de presentarlo en público. Estructúralo y apréndetelo, así tendrás mucha más seguridad a la hora de exponerlo. Por tanto, te toca practícalo muchas veces hasta que seas capaz de repetirlo de forma natural, sin leer y casi sin pensar.

Claridad: Transmite tu mensaje de forma sencilla y directa con vistas a facilitar la comprensión.

Diferenciación: Intenta conseguir ser atractivo o atractiva para que tu interlocutor decida rescatar ese currículo con tu nombre del montón. En toda entrevista que se precie vamos a tener que responder a la pregunta del millón: ¿Por qué debo contratarle a usted y no a otro en su misma situación? Y la respuesta a este interrogante es lo que debemos ser capaces de condensar en nuestro elevator pitch. Para ello, tenemos que ensalzar nuestras habilidades y competencias, exponer a las claras qué sabemos hacer, qué podemos hacer, qué vamos a aportar a la organización y, claro está, nuestro deseo de hacerlo.

Contacto: Lleva siempre preparada una tarjeta con tus datos de contacto, enlace a tu perfil de Linkedin, currículum digital, página web o blog, etc.

Y con todo esto ya estarás preparado. Bueno, ¿qué, subimos al ascensor?

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